LA PIOMETRA NO SIEMPRE ES UNA EMERGENCIA… HASTA QUE LO ES.
Una de las razones por las que esta enfermedad puede ser tan peligrosa es que muchas pacientes llegan caminando a consulta, relativamente estables y con signos clínicos poco específicos.
El problema no es únicamente el pus dentro del útero.
Lo realmente importante es el momento en que la infección deja de estar localizada y comienza a desencadenar una respuesta inflamatoria sistémica. Es entonces cuando pueden aparecer sepsis, choque séptico, lesión renal aguda, CID y otras complicaciones que cambian por completo el pronóstico.
Por eso, una vez establecido el diagnóstico, la prioridad es valorar el grado de compromiso sistémico, estabilizar adecuadamente a la paciente y resolver el foco infeccioso mediante ovariohisterectomía cuando esté indicada.
En este post revisamos lla fisiopatología, las complicaciones y los principios actuales del manejo de la piometra en perras.