REGLAMENTO DE LA PRUEBA DE SOCIABILIDAD DE LA RSCE
1. Objeto de la prueba
La Prueba de Sociabilidad de la Real Sociedad Canina de España (RSCE) tiene como finalidad comprobar el nivel de comportamiento social y de educación básica alcanzado por un perro.
La prueba pretende valorar, principalmente, la reacción del perro ante diferentes situaciones y estímulos que pueden aparecer en la vida cotidiana y que podrían generar problemas de conducta. Entre ellos se encuentran las reacciones ante otros perros, personas, vehículos y diferentes situaciones del entorno.
Cualquier manifestación de agresividad, como gruñidos, intentos de abalanzarse violentamente u otras conductas similares, podrá suponer la descalificación inmediata del perro. El juez deberá dejar constancia en su informe de los motivos de la descalificación.
La prueba forma parte del compromiso de la RSCE con la tenencia responsable, el bienestar de los animales y el manejo adecuado y controlado de los perros.
2. Ámbito y calificación
La Prueba de Sociabilidad no constituye por sí misma una competición. Sin embargo, es un requisito previo y obligatorio para participar en determinadas pruebas de Perros de Utilidad y Deporte.
Asimismo, la RSCE recomienda especialmente su realización para los ejemplares que participen en exposiciones de morfología canina, pudiendo establecerse como requisito obligatorio para determinadas razas.
Cuando un perro haya sido descalificado en un certamen canino por mostrar signos evidentes de agresividad hacia personas u otros perros, deberá superar esta prueba y obtener la calificación de APTO antes de poder volver a participar en eventos organizados o autorizados por la RSCE.
La prueba solamente podrá ser juzgada por jueces habilitados y previamente autorizados por la RSCE. Los resultados solo serán homologados cuando hayan sido examinados por jueces acreditados y autorizados.
En caso de obtener la calificación de NO APTO, el perro dispondrá de otras dos oportunidades para superar la prueba, debiendo transcurrir al menos dos meses entre cada presentación.
3. Solicitud y organización
Para realizar la prueba será necesario solicitar la licencia correspondiente a través del Grupo de Trabajo al que pertenezca el guía, presentando la solicitud y el comprobante de pago. En el caso de perros que no estén inscritos en el LOE o RRC, deberá aportarse además el documento correspondiente.
La prueba podrá ser organizada directamente por la RSCE o por asociaciones colaboradoras autorizadas, como Sociedades Caninas Colaboradoras, Grupos de Trabajo, Clubes de Raza Colaboradores y Clubes Amigos.
La prueba se divide en dos partes:
1. Primera parte: se desarrolla en una pista o zona de trabajo habilitada, delimitada y segura. 2. Segunda parte: únicamente después de superar la primera, se realiza en un entorno urbano o habitado, con presencia de tráfico, calles, plazas, cruces, zonas ajardinadas o parques públicos.
La organización deberá disponer de los permisos necesarios para realizar la segunda parte de la prueba de acuerdo con la normativa y las ordenanzas municipales correspondientes.
4. Inscripciones y requisitos
Podrán participar tanto perros inscritos en los libros genealógicos de la RSCE —LOE y RRC— como perros mestizos que no estén inscritos en ningún libro genealógico. Estos últimos serán registrados en un apartado diferente.
Un mismo guía podrá presentar hasta dos perros en una misma prueba.
El perro deberá tener cumplidos diez meses de edad como mínimo el día de la prueba, sin que se establezcan excepciones a este requisito.
5. Jueces
Los jueces autorizados por la RSCE para juzgar pruebas de Utilidad y Deporte están capacitados para valorar esta prueba. No obstante, deberán haber realizado previamente la formación específica convocada por la RSCE.
Esta formación tiene como finalidad unificar los criterios de valoración relativos a la socialización urbana, la educación básica y el análisis del temperamento de los perros.
Un juez podrá valorar como máximo 20 perros por día.
6. Identificación mediante microchip
El microchip identificativo será comprobado antes de comenzar la primera parte de la prueba y nuevamente al finalizar los ejercicios de esta fase.
En la segunda parte, el juez realizará personalmente un nuevo control del microchip durante el ejercicio de presentación.
Además, el juez podrá comprobar la identidad del perro y su microchip en cualquier momento de la prueba.
7. Responsabilidades del propietario
El propietario o guía deberá demostrar que conoce las obligaciones relacionadas con la tenencia responsable del perro, incluyendo sus derechos y deberes, la profilaxis sanitaria y los cuidados fundamentales.
Para ello deberá responder por escrito a un cuestionario sencillo de al menos cinco preguntas. El cuestionario será entregado después de la primera parte de la prueba y será planteado y corregido por el juez.
8. Estructura general de la prueba
La prueba está formada por 16 ejercicios, divididos en dos partes:
* Primera parte: 7 ejercicios realizados en la pista o zona de trabajo. * Segunda parte: 9 ejercicios realizados en un entorno urbano.
El juez será quien dé la orden de inicio de cada ejercicio.
PRIMERA PARTE — PRUEBA EN PISTA
9. Condiciones generales
Para realizar la primera parte deberá existir un mínimo de cuatro perros inscritos.
Durante la prueba, el perro deberá estar controlado mediante una correa de paseo de entre 1,5 y 2 metros. Los collares y arneses deberán cumplir la normativa vigente y garantizar el bienestar del animal, sin sistemas coercitivos.
En los ejercicios de sentado y tumbado la correa permanecerá colocada en el perro. En el ejercicio de llamada libre, el perro deberá permanecer suelto y sin correa.
10. Ejercicio 1 — Tumbado en grupo con distracción
Los perros realizarán el ejercicio conjuntamente, manteniendo una distancia mínima de tres metros entre ellos.
A la indicación del juez, los guías ordenarán a sus perros que se tumben y se alejarán sin soltar la correa. Los perros deberán permanecer tranquilos durante un mínimo de dos minutos, mientras se introduce alguna distracción determinada por el juez.
Los guías podrán utilizar indicaciones verbales o gestuales tranquilizadoras, siempre que se realicen de forma calmada y sin elevar la voz.
Al finalizar, los guías regresarán junto a sus perros y les indicarán que se sienten.
11. Ejercicio 2 — Posición base de inicio
El perro deberá permanecer tranquilo, situado cerca del conductor y sentado.
La posición podrá realizarse tanto a la izquierda como a la derecha del guía. La correa deberá mantenerse colocada y destensada mientras se espera la indicación del juez para comenzar el ejercicio de marcha.
12. Ejercicio 3 — Caminar cerca del conductor
El perro deberá caminar junto o cerca de su guía durante un recorrido curvo por la pista.
No se exige una posición formal de junto. Lo que se pretende valorar es que el perro sea capaz de caminar de manera tranquila, natural y cooperativa junto a su conductor.
La correa deberá permanecer destensada. Se penalizarán los tirones, la retención permanente y el uso de la tensión de la correa como método de control.
13. Ejercicio 4 — Cambios de dirección y de ritmo
Durante la marcha, el guía deberá realizar cambios de dirección de aproximadamente 90 grados y medias vueltas de 180 grados.
El perro deberá mantenerse atento al conductor y adaptarse a sus movimientos sin que la correa permanezca tensa ni se produzcan tirones.
También se realizarán cambios de ritmo, incluyendo un tramo a una velocidad de carrera tranquila y otro a velocidad lenta.
Se valorará especialmente la capacidad del perro para adaptarse de forma tranquila, flexible y cooperativa a las indicaciones de su guía.
14. Ejercicio 5 — Parada entre un grupo de personas
El perro y su conductor deberán atravesar un grupo de personas en movimiento sin que el perro moleste ni preste una atención excesiva a los integrantes del grupo.
Posteriormente, el binomio regresará al grupo y se detendrá para que el conductor salude a una persona. Las demás personas se acercarán hasta rodear al perro y al conductor.
El perro deberá permanecer tranquilo y estable, sin molestar a las personas, y deberá responder adecuadamente cuando el guía le indique que abandone el grupo.
15. Ejercicio 6 — Sentado y quieto
Después de un pequeño recorrido, el conductor se detendrá y colocará al perro en posición de sentado.
A continuación, soltará la correa de su mano, aunque esta permanecerá colocada en el perro, y se alejará aproximadamente diez pasos en línea recta.
El conductor permanecerá frente al perro y, cuando el juez lo indique, regresará junto a él y volverá a coger la correa.
16. Ejercicio 7 — Llamada con el perro suelto
Este ejercicio puede realizarse mediante dos procedimientos.
En el primero, el conductor dejará al perro tumbado y tranquilo, le quitará la correa y se alejará aproximadamente 30 pasos. Tras la indicación del juez, llamará al perro, que deberá acudir rápidamente y de forma directa hasta su guía.
En la segunda modalidad, una persona desconocida sujetará al perro por el collar mientras el conductor se aleja unos 30 pasos. A la llamada del conductor, el perro deberá acudir directamente hasta él.
Una vez junto al guía, se volverá a colocar la correa.
SEGUNDA PARTE — PRUEBA EN ENTORNO URBANO
La segunda parte solamente podrá realizarse cuando el perro haya obtenido la calificación de APTO en la primera parte. Los ejercicios se realizarán individualmente y de forma consecutiva.
17. Ejercicio 1 — Subida y bajada del vehículo
Se valorará la capacidad del conductor para controlar al perro durante la subida y bajada del vehículo.
El perro deberá bajar y subir de forma ordenada y segura, utilizando la correa y el bozal antes de bajar y retirándolos una vez que haya subido.
También se valorará cómo viaja el perro en el vehículo y el cumplimiento de las medidas de seguridad vial aplicables.
18. Ejercicio 2 — Presentación ante el juez y control del microchip
El conductor deberá presentarse ante el juez con el perro provisto de bozal.
El juez comprobará personalmente la identificación del animal y realizará el control del microchip.
Cuando el perro esté incluido en la normativa aplicable a animales potencialmente peligrosos, deberá mantener el bozal durante el resto de los ejercicios de esta parte, de acuerdo con la normativa vigente.
19. Ejercicio 3 — Paseo urbano controlado
Durante el paseo urbano, el perro y su conductor deberán cruzar una calle por un paso de peatones.
Antes de cruzar, el perro deberá permanecer sentado y tranquilo junto al conductor. Ambos cruzarán cuando los vehículos cedan el paso.
Se valorará la reacción del perro ante los vehículos en movimiento, su tranquilidad ante los vehículos detenidos cerca de él y su capacidad para continuar el paseo con normalidad después de la exposición al tráfico.
La correa deberá estar correctamente sujeta, pero no podrá utilizarse mediante tirones o tensión permanente.
20. Ejercicio 4 — Corredores, ciclistas y grupo de personas
Durante el paseo, el perro deberá encontrarse con uno o varios corredores y/o un ciclista.
El perro deberá ignorarlos o, como mínimo, no molestarlos.
Posteriormente, el conductor mantendrá una breve conversación con un grupo de personas mientras el perro permanece sentado junto a él de forma tranquila y controlada.
21. Ejercicio 5 — Cruce con otro perro
Durante el paseo se realizará un cruce con otro perro, manteniendo una distancia mínima de seguridad de un metro entre ambos.
La correa deberá utilizarse para garantizar la seguridad, pero no mediante tirones ni tensión permanente.
Los dos perros deberán comportarse de manera estable y tranquila y aceptar adecuadamente el manejo de sus respectivos conductores.
22. Ejercicio 6 — Permanencia tumbado mientras el conductor está sentado
El conductor se sentará en un banco de una vía pública o parque y ordenará al perro que se tumbe a su lado.
El perro deberá permanecer tranquilo y estable mientras el conductor permanece sentado, hasta que el juez indique que se reanude la marcha.
23. Ejercicio 7 — Subida y bajada de escaleras
El perro deberá realizar la subida o bajada de unas escaleras de uso público de manera tranquila y ordenada.
El conductor deberá mantener al perro cerca de él y evitar que moleste a otras personas que puedan utilizar las escaleras, garantizando en todo momento la seguridad de los viandantes.
24. Ejercicio 8 — Cepillado y limpieza
El conductor deberá demostrar que puede cepillar y limpiar correctamente al perro en cualquier parte de su cuerpo.
Durante el aseo, el perro deberá permanecer tranquilo, estable y relajado.
25. Ejercicio 9 — Inspección física por una persona desconocida
Una persona desconocida para el perro realizará una simulación de inspección y revisión física similar a la que podría efectuar un veterinario.
El perro deberá mostrarse tranquilo, cooperativo y sin un exceso de nerviosismo o desconfianza.
Cualquier muestra de agresividad durante este ejercicio supondrá la descalificación inmediata del equipo.
26. Criterios para superar la prueba
Para obtener la calificación de APTO, el perro y su conductor deberán superar al menos 11 de los 16 ejercicios que forman la prueba.
Además, cada una de las dos partes deberá superarse en más del 50 % de sus ejercicios.
Cuando se hayan obtenido al menos diez ejercicios superados, se tendrá en cuenta el resultado del examen escrito sobre tenencia responsable para poder alcanzar los once puntos necesarios.
Los perros que manifiesten agresividad hacia personas u otros perros serán descalificados y no podrán participar en nuevas pruebas o concursos de morfología hasta superar, después de un mínimo de dos meses, una nueva Prueba de Sociabilidad.
Por otro lado, los perros que manifiesten de forma continuada inestabilidad o miedo durante la prueba, aunque no presenten agresividad, serán declarados NO APTOS.
27. Finalidad de la prueba
En conjunto, la Prueba de Sociabilidad busca comprobar que el perro puede desenvolverse de manera segura, tranquila y controlada tanto en un entorno de trabajo como en situaciones habituales de la vida urbana.
El objetivo no es exigir una obediencia deportiva estricta, sino valorar que exista una relación adecuada entre el perro y su conductor, basada en el control, la cooperación, la estabilidad y una correcta adaptación a diferentes estímulos sociales y ambientales.
La superación de la prueba constituye, por tanto, una acreditación del nivel de sociabilidad y educación básica del perro conforme a los criterios establecidos por la RSCE.