Si tu paseo diario se parece más a una sesión de esquí acuático que a un rato agradable, tranquilo: que un perro tire de la correa es de los problemas más comunes que nos llegan al club, y tiene solución a cualquier edad. Te contamos cómo lo trabajamos, con más de 25 años de experiencia en adiestramiento en Bizkaia.
Por qué tira tu perro (no es por dominancia)
Un perro no tira para «llevarte la contraria»: tira porque camina más rápido que tú, porque el mundo está lleno de olores interesantes y, sobre todo, porque tirar le funciona — cada vez que tira y avanza, aprende que tirar le lleva adonde quiere ir.
Los 4 pilares para un paseo tranquilo
1. La regla de oro: tirar nunca funciona. Si la correa se tensa, deja de avanzar. Espera a que afloje y reanuda la marcha. Al principio es lento, pero es la base de todo.
2. Prémiale por caminar a tu lado. Cuando la correa esté floja y tu perro vaya cerca, díselo («muy bien») y refuérzalo. Que estar a tu lado sea lo mejor del paseo.
3. Material adecuado. Una correa de longitud media (ni tensa ni de 8 metros) y un arnés o collar bien ajustado. Los collares de castigo no enseñan a pasear: solo enseñan a tener miedo.
4. Gasta su energía correctamente. Un perro sin ejercicio ni estimulación llega al paseo «a doscientos». El olfateo, el juego y el trabajo mental son tan importantes como caminar.
Errores que vemos cada semana
- Dar tirones secos de correa: generan estrés y no enseñan nada.
- Ser incoherente: un día le dejas tirar y al siguiente no.
- Esperar resultados en dos días: la constancia es la clave.
¿Y si con esto no basta?
Hay casos con más miga: perros muy reactivos, con miedos o con mucha fuerza. En esos casos merece la pena una sesión de adiestramiento o una valoración de modificación de conducta. En nuestro campo de Gatika, a 15 minutos de Bilbao, trabajamos el paseo en un entorno real y tranquilo.